Las manos tienen un papel indiscutible en nuestro día a día, son casi una carta de presentación. Pocas cosas como las manos transmiten tanto de una persona, desde la fuerza en el saludo inicial a la suavidad de una caricia. Sin embargo, están expuestas durante todo el día a numerosas agresiones, como el contacto frecuente con el agua y detergentes, el aire seco, el frío o los rayos UV, que pueden hacer que la piel se vuelva áspera o agrietada; además de debilitar su función de barrera protectora, exponiéndola a la penetración de alérgenos. Por ello, es fundamental que les prestemos más atención y se incluyan en nuestra rutina de cuidado corporal especialmente durante el invierno.
Consejos
- Usa guantes para realizar tareas domésticas y aquellas labores que las agreden (jardinería o bricolaje).
- No olvides los guantes en invierno.
- Usa jabones suaves que respeten el pH de la piel.
- Aplica protector solar de forma sistemática. Este simple gesto mantendrá su suavidad y las protegerá de las manchas y envejecimiento prematuro.
- Aplica cremas hidratantes y reparadoras a diario. Debe realizarse un mínimo de 2-3 veces al día, preferentemente tras el lavado y secado de las manos. Así, se puede corregir la excesiva deslipidificación provocada por algunos detergentes y, gracias al masaje, también se favorece la circulación local.
En nuestra farmacia puedes encontrar diferentes cremas adaptadas a cada problema y necesidad. Las hay formuladas tanto para las manos secas, como para las muy secas, dañadas o agrietadas. Además, en invierno puedes escoger una crema más untosa como un bálsamo, ya que presenta una fórmula concentrada que es muy protectora y limita el impacto de las agresiones externas.
